26 ene. 2009

Gashapon


¿Qué son los gashapon?Seguramente alguna vez habréis encontrado en la entrada de alguna tienda o centro comercial, una de esas máquinas expendedoras que contienen regalos sorpresa metidos en bolitas de plástico que, una vez introducida una moneda, podéis extraer girando una ruedecita y en la que os puede tocar un llavero, una pelotita, un reloj, un anillo, etc... Pues bien, salvando las distancias, gashapon sería el equivalente japonés de dichos premios encapsulados. Los gashapon (o también llamados “capsule toys”) vendrían a ser pequeños juguetes de plástico o PVC, encerrados en esferas plastificadas, que se venden individual y aleatoriamente mediante máquinas expendedoras. Dichos juguetes suelen ser figuras, llaveros o imanes representando motivos o personajes de series de televisión, videojuegos o manga, aunque también los hay de todo tipo como podrían ser animales, vehículos, objetos de uso doméstico y un largo etcétera. Acostumbran a salir a la venta en colecciones de 5 o 6 modelos diferentes para que aquellos que quieran hacerse con toda la serie, deban introducir la moneda y girar la ruedecita muchísimas veces para hacerse con todos. Teniendo en cuenta que los coleccionistas tendrán que desembolsar una media de 200 yenes por cada uno de ellos, el negocio está servido.La mentalidad europea es más reacia a aquello de pagar por algo que no sabe si le va a tocar, con la excepción de los sobres de cromos. Aquí si queremos una figura o modelo que nos gusta, no nos gusta tener que pagar por varias hasta que nos toque. Al menos, estábamos acostumbrados a ello hasta ahora. No pasa así con la mentalidad nipona, que disfruta de la emoción de la sorpresa y con el posterior intercambio de gashapones. De ahí la popularidad de las salas llenas de máquinas expendedoras de "trading cards" y las populares "ufo catcher" (ver Glosario de mangaes). Como pasa con todo, hay verdaderos aficionados compulsivos a estas máquinas, que llenan sus estanterias con cientos y cientos de estas figuras, llegando a pagar importantes cantidades de dinero por modelos o colecciones fuera de circulación o de escasa tirada.Como curiosidad, comentar que el término gashapon [ガシャポン], no significa nada en sí, no es sino una onomatopeya del supuesto ruido que hace la rueda al girar cuando extraes una bola (gasha, gasha) y la posterior caída de ella (pon!).
Su evoluciónLas primeras máquinas expendedoras de Capsule toys (el término gashapon no se popularizaría hasta los años 90) aparecieron a finales de la década de los 70. Concretamente, la primera máquina de Bandai vió la luz en septiembre de 1977. Las primeras series que tuvieron el honor de disponer de colección de figuritas propia fueron las míticas Gundam y Macross que arrasaron allá por el año 1980. Si bien, no fue hasta 3 años después cuando se produjo el gran boom de ventas gracias a la serie Kinnikuman (MuscleMan). La forma que tenían era representativa del tipo de gashapon de la época, de una pieza, plástico duro, de un solo color, o sea, sin pintar, y de un tamaño diminuto, como un pulgar de grandes. Llegaron a salir decenas de muñequitos diferentes representando a los numerosos luchadores de la serie y raro es el veinteañero nipón que no disponga en algún rincón de la casa de una cajita con un buen puñado de ellos.La época de finales de los 80, principios de los 90, supuso la transición definitiva al formato actual: los muñecos comenzaron a disponer de varios colores, el tamaño aumentó (época de Saint Seiya) y por último y más importante, empezaron a venir desmontados para que cupiesen en la bola y así disfrutar de una gama más amplia de posibilidades a la hora de diseñar la figura y no tener que ceñirse al limitado tamaño de las bolas (época de Sailor Moon).A finales de los 90, se creó hasta cierta terminología para distinguir la calidad de las colecciones que salían a la venta. El nivel de detalle había ido aumentando en nivel exponencial, y los aficionados ya no se conformaban con cualquier cosa. Cómo no, fue Bandai quién impulsó dicha nomenclatura que todavía sigue vigente hasta la fecha. En teoría, las series de figuras catalogadas como HG (High Grade) y HGIF (High Grade Imagination Figure) son colecciones que garantizan un elevado grado de detalle aun siendo de la gama media (200 yenes la bola). Todavía de mejor calidad que éstas, serían las HGEX (High Grade Extra) por las cuales se pagan 300 yenes cada una. La gran mayoría de figuras de 100 yenes se dedica a colecciones como Minigasha (el nombre lo dice todo) y a personajes en formato SD. A pesar de ello, Bandai no tiene el monopolio del gashapon. La segunda en disputa es Yujin (famosa por haber creado la gama de muñecos KUBRIK, figuras parecidas a los muñecos de LEGO y que se ha hecho un hueco en el mercado americano gracias a sus simpáticas versiones de superhéroes como Superman o Spider-man y de películas como Regreso al Futuro, entre muchas otras. Ya con mucha menos facturación estarían las compañías K&M, Takara y MegaHouse.Un buen barómetro para medir la popularidad de una serie de anime, es mirar de cuántas colecciones distintas dispone en formato gashapon y la cantidad de ventas que tenga. En la actualidad, la series que arrasan en ese aspecto son Full Metal Alchemist y, sobre todo, Naruto. Esta última dispone de más de 15 colecciones distintas de gashapon entre figuras, llaveros, armas, chapas, cintas para el pelo, etc... Otra serie clásica que está teniendo una segunda juventud gracias a su reemisión en antena es Dragon Ball Z, la cual lleva unas 12 colecciones distintas en los últimos 2 años. El shôjo Air es una de las sorpresas y Gundam sigue vendiendo tanto como siempre. Dejando a un lado las series de anime y videojuegos, un tipo de gashapon que últimamente está arrasando, es el de las miniaturas detallistas de toda clase de objetos cotidianos. Los que hacen referencia a la alimentación son los que más éxito cosechan, ya sean cestitas de la compra, frutas, cajas de leche, boles de fideos, pasteles de arroz, sushi y todo lo que huela a gastronomía. Hay verdaderas obras de arte, que cuanto más diminutas son, más mérito tienen.En los últimos años, debido al auge de los gashapon, el mercado se ha ido ampliando con las trading figures o trading arts que vendrían a ser figuras de gran calidad y de tamaño ligeramente mayor respecto a las que vienen en cápsulas, normalmente, de una sola pieza, y que se comercializan en cajas cerradas donde tampoco se sabe cuál te va a tocar. Eso sí, éstas se venden únicamente en comercios especializados. Una variante de estas figuras en cajas, son los candy toys, más económicos que los anteriores y con un caramelo incluido. Mayoritariamente, las series que utilizan este formato suelen ser las destinadas a un público más infantil (Card Captor Sakura, Meitantei Conan, Dr. Slump) y se venden en tiendas de golosinas. Como veis, en la variedad está el gusto.

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Gashapon


¿Qué son los gashapon?Seguramente alguna vez habréis encontrado en la entrada de alguna tienda o centro comercial, una de esas máquinas expendedoras que contienen regalos sorpresa metidos en bolitas de plástico que, una vez introducida una moneda, podéis extraer girando una ruedecita y en la que os puede tocar un llavero, una pelotita, un reloj, un anillo, etc... Pues bien, salvando las distancias, gashapon sería el equivalente japonés de dichos premios encapsulados. Los gashapon (o también llamados “capsule toys”) vendrían a ser pequeños juguetes de plástico o PVC, encerrados en esferas plastificadas, que se venden individual y aleatoriamente mediante máquinas expendedoras. Dichos juguetes suelen ser figuras, llaveros o imanes representando motivos o personajes de series de televisión, videojuegos o manga, aunque también los hay de todo tipo como podrían ser animales, vehículos, objetos de uso doméstico y un largo etcétera. Acostumbran a salir a la venta en colecciones de 5 o 6 modelos diferentes para que aquellos que quieran hacerse con toda la serie, deban introducir la moneda y girar la ruedecita muchísimas veces para hacerse con todos. Teniendo en cuenta que los coleccionistas tendrán que desembolsar una media de 200 yenes por cada uno de ellos, el negocio está servido.La mentalidad europea es más reacia a aquello de pagar por algo que no sabe si le va a tocar, con la excepción de los sobres de cromos. Aquí si queremos una figura o modelo que nos gusta, no nos gusta tener que pagar por varias hasta que nos toque. Al menos, estábamos acostumbrados a ello hasta ahora. No pasa así con la mentalidad nipona, que disfruta de la emoción de la sorpresa y con el posterior intercambio de gashapones. De ahí la popularidad de las salas llenas de máquinas expendedoras de "trading cards" y las populares "ufo catcher" (ver Glosario de mangaes). Como pasa con todo, hay verdaderos aficionados compulsivos a estas máquinas, que llenan sus estanterias con cientos y cientos de estas figuras, llegando a pagar importantes cantidades de dinero por modelos o colecciones fuera de circulación o de escasa tirada.Como curiosidad, comentar que el término gashapon [ガシャポン], no significa nada en sí, no es sino una onomatopeya del supuesto ruido que hace la rueda al girar cuando extraes una bola (gasha, gasha) y la posterior caída de ella (pon!).
Su evoluciónLas primeras máquinas expendedoras de Capsule toys (el término gashapon no se popularizaría hasta los años 90) aparecieron a finales de la década de los 70. Concretamente, la primera máquina de Bandai vió la luz en septiembre de 1977. Las primeras series que tuvieron el honor de disponer de colección de figuritas propia fueron las míticas Gundam y Macross que arrasaron allá por el año 1980. Si bien, no fue hasta 3 años después cuando se produjo el gran boom de ventas gracias a la serie Kinnikuman (MuscleMan). La forma que tenían era representativa del tipo de gashapon de la época, de una pieza, plástico duro, de un solo color, o sea, sin pintar, y de un tamaño diminuto, como un pulgar de grandes. Llegaron a salir decenas de muñequitos diferentes representando a los numerosos luchadores de la serie y raro es el veinteañero nipón que no disponga en algún rincón de la casa de una cajita con un buen puñado de ellos.La época de finales de los 80, principios de los 90, supuso la transición definitiva al formato actual: los muñecos comenzaron a disponer de varios colores, el tamaño aumentó (época de Saint Seiya) y por último y más importante, empezaron a venir desmontados para que cupiesen en la bola y así disfrutar de una gama más amplia de posibilidades a la hora de diseñar la figura y no tener que ceñirse al limitado tamaño de las bolas (época de Sailor Moon).A finales de los 90, se creó hasta cierta terminología para distinguir la calidad de las colecciones que salían a la venta. El nivel de detalle había ido aumentando en nivel exponencial, y los aficionados ya no se conformaban con cualquier cosa. Cómo no, fue Bandai quién impulsó dicha nomenclatura que todavía sigue vigente hasta la fecha. En teoría, las series de figuras catalogadas como HG (High Grade) y HGIF (High Grade Imagination Figure) son colecciones que garantizan un elevado grado de detalle aun siendo de la gama media (200 yenes la bola). Todavía de mejor calidad que éstas, serían las HGEX (High Grade Extra) por las cuales se pagan 300 yenes cada una. La gran mayoría de figuras de 100 yenes se dedica a colecciones como Minigasha (el nombre lo dice todo) y a personajes en formato SD. A pesar de ello, Bandai no tiene el monopolio del gashapon. La segunda en disputa es Yujin (famosa por haber creado la gama de muñecos KUBRIK, figuras parecidas a los muñecos de LEGO y que se ha hecho un hueco en el mercado americano gracias a sus simpáticas versiones de superhéroes como Superman o Spider-man y de películas como Regreso al Futuro, entre muchas otras. Ya con mucha menos facturación estarían las compañías K&M, Takara y MegaHouse.Un buen barómetro para medir la popularidad de una serie de anime, es mirar de cuántas colecciones distintas dispone en formato gashapon y la cantidad de ventas que tenga. En la actualidad, la series que arrasan en ese aspecto son Full Metal Alchemist y, sobre todo, Naruto. Esta última dispone de más de 15 colecciones distintas de gashapon entre figuras, llaveros, armas, chapas, cintas para el pelo, etc... Otra serie clásica que está teniendo una segunda juventud gracias a su reemisión en antena es Dragon Ball Z, la cual lleva unas 12 colecciones distintas en los últimos 2 años. El shôjo Air es una de las sorpresas y Gundam sigue vendiendo tanto como siempre. Dejando a un lado las series de anime y videojuegos, un tipo de gashapon que últimamente está arrasando, es el de las miniaturas detallistas de toda clase de objetos cotidianos. Los que hacen referencia a la alimentación son los que más éxito cosechan, ya sean cestitas de la compra, frutas, cajas de leche, boles de fideos, pasteles de arroz, sushi y todo lo que huela a gastronomía. Hay verdaderas obras de arte, que cuanto más diminutas son, más mérito tienen.En los últimos años, debido al auge de los gashapon, el mercado se ha ido ampliando con las trading figures o trading arts que vendrían a ser figuras de gran calidad y de tamaño ligeramente mayor respecto a las que vienen en cápsulas, normalmente, de una sola pieza, y que se comercializan en cajas cerradas donde tampoco se sabe cuál te va a tocar. Eso sí, éstas se venden únicamente en comercios especializados. Una variante de estas figuras en cajas, son los candy toys, más económicos que los anteriores y con un caramelo incluido. Mayoritariamente, las series que utilizan este formato suelen ser las destinadas a un público más infantil (Card Captor Sakura, Meitantei Conan, Dr. Slump) y se venden en tiendas de golosinas. Como veis, en la variedad está el gusto.

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